sábado 21 de enero de 2012

En la memoria


Recuerdo aquellas tardes de cristal que mimábamos con delicadeza exquisita; y que apuramos hasta agotar la última molécula de tiempo que su lisa superficie dejaba deslizar en libertad. Fueron tardes de azul y sal; de recodos y umbríos tabucos que iluminábamos con nuestras almas prendidas de luz tras un largo letargo que se abre y cierra como si de paréntesis de nuestras vidas se tratase.

Aquellas tardes encerraron en paredes transparentes los lotes de sentimientos que se desgajaban de nosotros mismos. Tardes convertidas en celdas. En urnas de cristal de roca que aprisionaron jirones de nuestras almas, y que lanzamos al cauce del Tiempo con la esperanza de un futuro reencuentro.

Y mientras nuestras tardes de cristal viajan hacia un futuro incierto, nosotros nos plisamos rendidos ante una realidad que se nos antoja incierta, a ratos.

sábado 5 de noviembre de 2011

viernes 30 de septiembre de 2011

Caixas de pedra


Crucei, en soidade, os poeirentos camiños

do país onde nacen os suicidios.

Unha terra de pétreas miradas,

torvas de odio, de incomprensión.

Mesquiñas mentes rexen o seu destino,

mentres, o pensamento, se amontoa en fedorentas sentinas

de ignorantes e caladas paredes.

De odiosos filisteos de letras. Desestabilizadores.

Inconformistas.

Descridos de autentícaa Fe.

Condenados polas súas dúbidas.

Só o seu auto exterminio xustifica o paso

das súas impías almas por este mundo de deuses.

Cada día, cando baleiran o contido das sentinas,

os Xustos descobren a existencia de Deus

que, sobre a marcha, corrixe as súas liñas torcidas.

Un novo filisteo da fe,

un novo crente da razón

aparece morto pola súa propia man.

A Suprema voz silenciosa

efunde unha vez máis a Verdade sobre os píos.

A Fe crece.

A Razón afógase no seu choro.


Eu abandonei a tempo a terra onde se escriben os suicidios.

domingo 4 de septiembre de 2011

A nosotros


Quizá fue el destello brusco que causaron nuestras pupilas al encontrarse,

o ese deseo físico escondido y callado, custodiado por un Cronos indiferente y la suerte echada de la mano de un Hermes, cómplice de ladinas intenciones.

Al final cayó el vaso de fino vidrio, que pendía a la espera de lo inevitable, haciéndose añicos. No recogimos aquellos cristales. Permanecerán por la eternidad sobre el frío pavimento de piel de corazón herida, que ambos decidimos despedazar.

El dolor ya no importa, se tolera humedecido por la pócima almibarada que los dos ingerimos sabedores del pecado que encerraba. Luego la tormenta, el torbellino de deseos, de anhelos irrealizables y de dulces sensaciones bañadas en un, a pesar de todo, grato amargor.


Al menos hoy, aún podemos evocar aquel zaguán donde morían las sendas de hierro y donde comenzó a derramarse la insoportable carga de un pasado tan lejano como cierto, tan bello como lacerante, y poder untar las heridas con bálsamos y narcóticos ungüentos de paz con nosotros mismos, porque toda puerta abierta invita en dos direcciones. La dicha radica en la libertad de cruzarla, cerrarla o permanecer atentos a un nuevo paréntesis custodiado por un Cronos indiferente y un Hermes cómplice...

jueves 28 de julio de 2011

Un albañil


...un puñado de hombres. Solo un puñado, con la patria por excusa y por escudo la debida autoridad de dios, se filetean los frutos de una tierra perteneciente a millones de seres, que ajenos, vitorean a sus líderes como defensores de sus intereses.

Miles de años de historia y ni un minuto de evolución.

sábado 23 de julio de 2011

Pasa la vida


Bajo el frío brillo del alabastro reposan despojos que fueron arrogantes formas patricias que endiosaron al caballero al que un día dieron vida. Hoy, sin embargo, rodeado de gastadas paredes de piedra y oprimido por el abrazo eterno de una penumbra glacial, apenas es un somero recuerdo que captura un fugaz relámpago de luz artificial, tan fría como las sombras que trata de penetrar.

Tan efímera es la vida como ignorantes quienes la vivimos.

lunes 20 de junio de 2011

El Camino

... Cada paso sella, en un instante,

un acto que no volverá;

cada polvorienta pisada desgarra las paredes del tiempo

En un irrepetible hecho que será seguido por otros en un ciclo eterno.

El camino es infinito.

Nosotros apenas si recorremos una ínfima porción

Luego, la nada.